Entender la base ideológica de “Les Temps Modernes” no es sencillo, creo que se puede decir que tras cada escritor francés había una revolución particular, y el resultado fue un amalgama revolucionario con muchos tintes y grandes egos en perfecta consonancia y armonía. Hoy he podido dar un paso más en el acercamiento a la esencia de la literatura francesa gracias a la película “Liberty Belle”, gran obra ambientada en el París de los 60, dirigida en el 1983 de la mano de Pascal Kané.
El protagonista de dicha película es un joven pseudo comunista que pertenece al movimiento beatnik, admirador de Sartre y asiduo lector de la propia revista “Les temps modernes”. Declina participar en la guerra de Argelia, y tiene unas convicciones fuertes acerca del afán imperialista francés. Todo ello junto a un marcado carácter de impulsivo buscador de experiencias, le lleva a conocer el amor, mezclar la política con el sexo, exiliarse a la vecina Alemania, y curtirse en la lucha sindical antifascista, volviendo a París varios años más tarde para retomar su vida en una Francia en la que ya se siente a gusto. La chica con la que descubre el amor lo acompaña al exilio, pero pocos meses después se cansa y vuelve a París. Cumple el tópico de caprichosa inconformista y apasionada, pura mezcla de libertad sexual francesa y liberalismo beat.
En “Liberty Belle” se menta la revista que da título a este blog como manual de calle de la generación de jóvenes que se oponían al tinte conservador de la política francesa. La película ensalza la figura de un profesor de filosofía de la universidad, comprometido con la causa, y que lucha a contracorriente contra un sistema opresivo y que practica la censura descarada. Paradójicamente este profesor no puede trascender porque es asesinado a sangre fría por un joven fascista perteneciente a un grupo de extrema derecha que luchaba contra los comunistas a pie de calle en París. Parece ser un fiel retrato de cómo vivieron los jóvenes franceses la guerra de su país contra Argelia.
Creo que esta película tiene una clave que la hace especial, y es el hecho de que baña la inocencia de un joven de 20 años con una serie de abrumadores acontecimientos políticos y bélicos en los que éste se va a ver envuelto de manera inminente, siendo la decisión del joven recurrir a la cultura para combatir su inquietud y dudas acerca de la moralidad del funcionamiento del sistema. Nuestro protagonista no es más que una inocente bola de helado sobre la que se vierte un cazo de chocolate hirviendo, obligándole a madurar y a derretir su inocencia, dando lugar a un dulcísimo e interesantísimo batido de cultura, aprendizaje, política y literatura. Y hoy en Los Tiempos Modernos queremos beber con vosotros un sorbo de ese batido.
* El protagonista se adhirió al FLN, acrónimo para Frente de Liberación Nacional Argelino, durante su estancia en el exilio.
1 comentarios:
Qué bonita conexión y qué casualidad. Me la apunto para verla ASAP. Como se puede ver no he tenido la oportunidad de verla, pero viendo la lectura de ella que has hecho y conociéndote debe de impresionar. Utilicemos siempre la cultura para abrirnos paso entre la niebla.
Un abrazo, hermano.
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