Los reyes para los cuentos de hadas...

domingo 30 de noviembre de 2008

Yo siempre había pensado que el rey era un bonachón hombre de izquierdas, que ha representado a España con buena ventura hasta la fecha, y ha conseguido mantener una imagen más o menos seria de cara a los españoles, lo cual le merece respeto. Poco a poco he ido confrontando varias realidades, y sin pena ni gloria he terminado discusiones con muchos amigos sin posicionarme de una manera clara. Hoy quería comentar con vosotros algunas de esas realidades, e invitaros a que me acompañéis en la reflexión.

Juan Carlos I fue designado para su puesto por el dictador Franco. Tras sumergir a España en un abismo de corrupción, represión cultural y social, el dictador elige a Juan Carlos I para representar al pueblo. Éste convoca elecciones en cuanto le es posible, y acepta y reconoce impecablemente el partido que resulta de dicha votación. No obstante, decide reservarse el derecho ejecutivo y quedar para siempre en la punta del triángulo de mando. Los primeros años de transición, es obvio que esto tiene cierta utilidad, dado la fragilidad del sistema político y defensivo español. Tras esto, el rey sencillamente deja pasar el tiempo, dejando que los designios de Franco perduren en el tiempo sin hacer mención siquiera al antiguo dictador, sin criticar su obra y sin deshacer su legado. Mi opinión es que un hombre políticamente justo habría renunciado al trono en cuanto la estabilidad política del país está firmemente consolidada (en tiempos de Felipe González a más tardar). Quizá mi error es que pienso que esa sería la opción a adoptar por un “hombre” (justo). Y el rey no es un hombre. Es un rey.

Tras esta reflexión histórica, que he finalizando supeditando la realidad de Juan Carlos I a la posibilidad de que no sea humano (¡A ver si era ese el problema!) quisiera ubicarme en el presente. Hay una familia en España que vive a cuerpo de rey (humano o no) sin haber sido elegida para ello, sin haber sido más que “nacida”, y que está defendida por nuestra constitución, nuestro ejército y democracia, además de tener derechos reales sobre todos estos conceptos barajados. ¿Estamos aceptando el “pertenecer a una familia” como suficiente razón para reinar un país entero? Quiero decir: ¿Quién le ha hecho un examen a ese señor? ¿Qué oposiciones ha pasado? ¿Por qué no me puedo presentar yo a esas oposiciones?. Sinceramente, ¿No os sigue sonando a cuento de hadas la existencia de un rey en un palacio? ¿Sabemos que estamos pagando la superproducción de ese cuento de hadas de nuestro bolsillo? ¿Dónde podemos mirar lo que se gasta el rey en sus cosillas? Porque ya que se lo pagamos entre todos, tendrá las cuentas claras, ¿no? (Por cierto, las suyas no sé cómo de claras están… pero aquí abajo no hay quien llegue a fin de mes).

Bueno, y ahora quisiera comentar la razón que me ha llevado a escribir esta breve y reaccionaria reflexión (sí, por si no lo había parecido, esto es reaccionario). La razón es un artículo en EL PAÍS, acerca de las penas impuestas a culpables de la “quema de la imagen del rey”. Sin entrar ni salir en la pena, comentando los hechos. Nadie irá a la audiencia nacional por quemar mi fotografía. De hecho tengo la sospecha de que cierta ex novia mía quemó alguna… Y ella no está presa. ¿Qué derecho institucional tiene el Rey demás sobre el resto de ciudadanos? ¿Es justo que en un sistema de derecho alguien (presuntamente inocente) tenga más derechos que otro? ¿Y que la Audiencia Nacional esté atascada de casos de robos y violencia, y se dedique el esfuerzo de juzgar la quema de unas fotografías? Y de ahí me viene un punto del anterior párrafo… ¿Ha conseguido el rey forjarse una imagen de respeto, o hemos sido nosotros los que no nos hemos atrevido a protestar? Creo que ando un poco más posicionado… Por una parte, no me gusta que alguien (a quien yo pago el sueldo) tenga más derechos que los míos y yo. Y por otra, no me gustaría ser el rey, porque debe ser difícil conservar cierta ética y moralidad cuando se te ha otorgado por magia divina ese tren de vida. Y yo puedo decir que me he ganado todo lo que tengo… Equivocándome mucho menos que él. Ánimo Juan Carlos, danos una alegría en el próximo discurso de año nuevo. Y si no la das, al menos tómate una copa más, cuéntanos un chiste, danos espectáculo… ¡gánate el sueldo!


--> Juan Carlos I ocupa (según Forbes 2003) el puesto 134 en el ranking de personas más ricas del planeta.

11 comentarios:

Moderna dijo...

No quiero posicionarme a favor o en contra de la monarquía, pero es importante tener en cuenta que nuestro rey no ocupa su lugar porque sí, es descendiente de los Borbones que forman parte de nuestra historia desde que el gran delfín de Francia vino a gobernar a España.
La figura del Rey fue muy importante durante la transición (¿cómo le dices a un Rey que ya ha contribuido bastante y que se marche?), y sigue siendólo porque, por ejemplo, y entre otras muchas otras cosas, según apuntan algunas fuentes, la asistencia de España a la polémica cumbre del G-20 en posible, gracias a su intercesión.

Es cierto que parte del dinero de los españoles se utiliza para mantener a la familia real, pero ¿qué otro dinero no estará siendo usado por el gobierno para otras cosas mucho peores? a saber..

Miki dijo...

Me gusta mucho tu artículo Marcos, de hecho creo que quizás te quedas corto, yo soy mucho menos "político" en mis opiniones respecto a la monarquía española. Creo que estamos en un momento idoneo para que España cambieel anacrónico sistema monarquico por la república, en la que, realmente, estemos gobernados por un igual ¿Donde está el tradicional incorfomismo español gracias al cual expulsamos a los franceses, a Isabel II e instauramos la II República?¿Acaso será más fuerte la, también,tradicional vagancia española, que evitaria hacer importantisimos cambios en la constitución, o incluso crear una nueva? Deberiamos pensar en lo que es justo para todos.

En cuanto a lo que dice moderna, creo que el rey ha tenido un papel importantisimo en lo que es ahora España, pero ¿es justo que se mantenga en un puesto de ese nivel toda su vida solo por eso?¿Hasta cuando recompensarle?

En cuanto a la cumbre del G-20, creo que una vez que no estabamos invitados nunca debimos ir, ya que ahora le debemos a Francia el mayor favor de la historia, creo que fue una enorme equivocación.

Siento haberme extendido tanto, pero es que es un tema que me toca mucho la fibra.

Mrk dijo...

Hola a todos!

Por un lado, entiendo la postura de Moderna, pero me planteo la siguiente duda: Si España fuese una república, ¿no creeis que de igual modo habríamos estado en la cumbre del G20? Al fin y al cabo la famosa silla se la "debemos" a Sarcozy, y él no es un rey...

En cuanto a los cometarios de Miki, me han recordado la opinión de un amigo, que siempre dice que el problema político de España es que nunca hemos matado a un rey/dictador/presidente. En Francia ya se animaron con Robespierre, y aquí dejamos que Franco muriera en su cama. Siempre arrastraremos ese gran pesar. Quizá esa sea la diferencia entre la república Francesa y la monarquía Española. Tampoco se tome esta intervención como un comentario terrorista incendiario... No soy partidario de matar a nadie.

Álvaro Blanes dijo...

Que España y cualquier país democrático debe ser una República lo sabe cualquiera que haya leído un par de libros. Todo eso que escribes, querido Marcos, está muy bien, y yo mismo lo firmaría de no ser que la considero un tanto injusta. No injusta con el Rey, que también, sino con el precio político que todos sabemos tuvo que pagar nuestro país (representado en los que les tocó gobernar el timón de nuestro barco, sin mapa o guía alguno que predijera lo que podía suceder) para pasar de una dictadura a una democracia sin pegar un solo tiro. Que la transición española es ejemplo de cómo hacer las cosas no es ningún secreto para nadie y creo, sinceramente, que si el precio a pagar es éste a cambio de que ninguno de nuestros padres (pensad qué edad tenían nuestro padres por aquellas fechas) muriera fusilado en ninguna tapia de ningún cementerio al menos yo me doy por contento. España es un país con historia, lo cual es bueno y malo casi a partes iguales. Lo malo, por ejemplo, es que tenemos que arrastrar con anacronismos y "taras" impropias del siglo XXI. Pero tiempo al tiempo, majestades, que todo llega y si algo nos ha demostrado la historia es que los fanáticos, las prisas y el desprecio hacia el prójimo han bañado en repetidas ocasiones a nuestro infausto país de sangre y madres llorando por el hijo perdido en alguna fosa común.

Por otro lado, afirmar que España no debería haber ido al G-20 es no querer aprender de los errores pasados. Ya nos quedamos fuera del Congreso de Viena (tras el famoso 2 de mayo y la guerra de Independencia) que tanto benefició a los países presentes en él. Y para qué hablar del Plan Marshall que tanta hambre costó a nuestros abuelos. Considero ingenuo y facilón decir "allá ellos, que nosotros estamos muy bien como estamos". Hay que estar ahí, bajándose los pantalones o no, pidiendo favores o sin pedirlos, porque es responsabilidad de un Gobierno garantizar que su país está donde debe estar y no donde le dejan estar.

Miki, también hablas de dos tradicionales sentimientos patrios: del inconformismo (que yo más bien veo necesidad, agarrarse a un clavo ardiendo) y de la vagancia española. Pero yo veo más representativo aún otro injusto sentimiento casi más típicamente español: nuestra desmemoria, que siempre nos condena a nuestro propio ostracismo y a nuestro propio olvido.

PD: decíais que vuestros comentarios eran largos, pues toma tochaco que os he metío.

José R. Suárez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
José R. Suárez dijo...

Que alguien con blog aquí, en Los tiempos modernos, se cebe con los lectores publicando esos tochos me parece muy injusto, Sr. Blanes.

Respecto al tema planteado, yo tenía mis dudas sobre mi republicanismo pero leídos algunos de los argumentos esgrimidos por los que dicen tenerlo claro, creo que empiezo a tenerlo claro. Vaya joya D. Marcos Domingo: "no me gusta que alguien (a quien yo pago el sueldo) tenga más derechos que los míos y yo".

Otra: lo de renunciar al trono "en cuanto la estabilidad política del país está firmemente consolidada (en tiempos de Felipe González a más tardar)".


Post Scriptum Y lo que más me asusta: ¿se lo cree usted o sólo escribe por agitar conciencias?

Mrk dijo...

Señor D. Jose R. Suárez:

Celebro su comentario, así como haber, según parece, "agitado conciencias".
La respuesta es sí, me la creo, y me agrada que alguien con ideas opuestas como parece ser su caso lea mi escrito y lo debata. Gracias.

De mi frase citada por vd., ¿cual es la parte errónea? ¿Que le pagamos el sueldo a nuestro rey, o que él tiene más derechos que yo? De entrada considérese derecho y concesión el de secuestrar una revista como sucedió con el príncipe y "el jueves", o sin ir más lejos el derecho a vivir a cuerpo de rey del propio rey.

Me parece que si acatamos y aceptamos la figura real como justa y merecida por su persona, estamos aceptando un juego feudal con mucho cinismo, demasiado para el siglo en el que estamos.

Y para alimentar el cinismo opuesto, os comento que esta noche no he visto a D. Juan Carlos trabajando conmigo en el bar en el que sirvo copas.

También había en época de Franco personas que le creían justo y adecuado, aquellos quienes bajaban la cabeza sin hacer preguntas.

Sin caer en el error de comparar a nuestro rey con un dictador (creo que eso ha quedado claro), me reafirmo en mi posición de crítica a la corona.

Y por último, me permito algo que a bien seguro vd. considerará otra "joya": Cuando una persona es víctima de un secuestro, en muchas ocasiones acaba sufriendo el llamado "síndrome de estocolmo", en el que acaba entendiendo e incluso compartiendo los criterios de su secuestrador. En la monarquía sucede algo similar. Cuando alguien crece con un orden establecido de acuerdo a un patrón, y no se preocupa por aportar un punto de vista crítico y constructivo, normalmente acaba siendo fiel seguidor de dicho orden. Como comentaba anteriormente, sucedió con Franco, sucede ahora.

Un saludo, y agradezco ambas intervenciones (por supuesto también la de Álvaro Blanes, bienvenida cualquier extensión) con igual entusiasmo.

Un saludo.

Mrk

Eugenio Villar dijo...

De acuerdo con la personalidad de Juan Carlos, y su papel, no cabe de otra forma como fundamental, en la preciada transición. Pero también pienso que eso no es una deuda vitalicia para con él, como no lo fue con todas las demás personas que trabajaron en la transición, y que tarde o temprano abandonaron la política.

Yo también pienso en la extraordinaria naturaleza de la figura del rey, si no, no tiene sentido su status... es un extraterrestre. Venga, vamos, defiendo la IGUALDAD de todos los españoles, con sus derechos y obligaciones.

En cuanto a la cumbre del G-20 creo que es muy positiva la asistencia de España, es obvio que cada día estamos más presentes a nivel internacional, y otras veces que no estuvimos terminamos como grandes perjudicados... otra cosa es la deuda gala que cita Miki, toda una verdad.

Si alguien quiere quemar mi fotografía ya sabe, tampoco irá a la audiencia.

Saludos a todos,

José R. Suárez dijo...

Cómo se cargan de demagogia las respuestas a medida que se calienta el personal... xD

Post Scriptum Se demuestra que la edad de los perfiles es cierta.

Mrk dijo...

Hola hola!

Bueno, este es un breve y último comentario a José R Suárez.

Frases como "se demuestra que la edad de los perfiles es cierta" no es ilustrativa, graciosa, ni aporta nada a nuestro proyecto.

Me lo tomo como un regalo que yo no quiero, y por eso te devuelvo. Y sólo me dirijo a tí para decirte que tus comentarios ya no son bienvenidos en mis artículos del blog.

Y a todos los demás... Gracias por contribuir y leer! Prometo otra reflexión sobre la monarquía en el futuro.

Saludos!

Mrk.

José R. Suárez dijo...

Comprenderá que me importe poco cómo sean recibidos por su parte mis mensajes en este blog. Lamentablemente le veo (y usted se empecina) incapaz de dar una respuesta más allá de la demagogia. Le animo a que la busque; todos los que con gusto le leemos lo celebraremos.

Pero en cualquier república por la que usted beba los vientos su presidente tiene más derechos que usted, los suyos, los míos y yo. Por tanto no veo que esa sea crítica válida a la monarquía. Luego cite a un presidente que trabaje por las noches sirviendo copas y le retiraré la etiqueta de demagogo que usted solo se ha colgado con esta entrada y las posteriores respuestas.


Post Scriptum Respecto a la segunda de sus joyas, ojalá aborde el tema en una futura entrada. Pese a su reacción le seguiré leyendo; hasta ahora son más los motivos que me invitan a hacerlo que los que no.

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