sábado, 13 de diciembre de 2008
España arrastra sus fantasmas en forma de guerra civil y dictadura. Es algo que en su momento marcó nuestro futuro, y se nos hace terrible pensar en cuán cercano está ese oscuro pasado. En ocasiones, y aprendiendo un poco sobre política internacional japonesa, me doy cuenta de hay algo en lo que nosotros los españoles fallamos, y los japoneses acertaron. Y es que nosotros alcanzamos la etapa de desarrollo a precio de guera y dictadura. Japón lo hizo sin tener siquiera ejército. Y sigue sin tener ejército como tal. Y aun cuando lo necesitaron para defenderse de las vejaciones americanas, fueron fieles a su ideología y apostaron por la paz.
Me pregunto a qué se debe esta diferencia. Nuestro carácter latino, nuestra sangre caliente, nuestro tradicional romanticismo, se contrapone a su histórico estereotipo de educación, cortesía, frialdad, servilismo y paciencia. Me pregunto cuánto de esto es cierto, y qué resultados sociales se obtienen de tales patrones de comportamiento de masas, real o estereotipado. Si hubiéramos enseñado en nuestro país que el respeto y la dignidad son valores más altos que la libertad de consumo y el egocentrismo, nos pareceríamos más a Japón. Si los americanos hubieran apostado por la defensa de la naturaleza y la formación en artes marciales en lugar del sobreconsumo, sobreexplotación petrolera y armas de fuego, EUA se parecería más a Japón. Si hace 60 años en Alemania hubieran enseñado a respetar otras religiones, culturas e idiomas a través de la enseñanza en el propio idioma alemán (como el japonés hace con el katakana), Alemania se parecería más a Japón.
Del último párrafo descifraréis que me gustaría que todos esos países mentados aprendieran una lección de Japón. Y para finalizar con estas comparaciones libres que hoy me he permitido hacer, hago la última: Si el afán invasor y destruccionista de los Estados Unidos no se hubiera aprovechado salvajemente de la humildad del pueblo japonés, Japón se parecería más al paraíso.
Pensando en Hiroshima. Que el Karate venza a las armas de fuego.

